NOTA: Fragmento de Sirenas y perdedores rencorosos.
FECHA: 4 de Febrero de 2011
La vida junto al río
El agua y Él, dos enamorados eternos,
dos productos del dolor,
consecuencias de algún fallido amor,
Y cuando crees que ya no pueden avanzar;
casualmente,
hay dos corazones que siguen remando.
Llanto, desgracia, avaricia y perspicacia,
dejados atrás con una cuota de gracia,
la vida junto al río luce sensacional,
es grato todas las esperanzas poder abarcar,
Él despierta y sonríe, Ella devuelve su amor,
y las olas viajan con soltura
a través de las rocas,
...felizmente Él sigue remando...